Turismo
Mompox, destino estrella 2025: cinco experiencias que no puede perderse en una visita
Esta población hace parte de la Red de Pueblos Patrimonio de Colombia.

En Colombia hay diversidad de poblaciones para conocer; que destacan por su belleza, su gastronomía, cultura y tradiciones, además de ser ricas en historia. En todas las regiones, los viajeros se encuentran con joyas turísticas que vale la pena conocer y disfrutar de sus atractivos.
Uno de esos tesoros imperdibles es Mompox, oficialmente llamado Santa Cruz de Mompox, una población que hace parte de la Red Turística de Pueblos Patrimonio de Colombia. Los municipios que se incluyen en este selecto grupo, del cual solo forman parte 18, se caracterizan por tener una arquitectura diferenciada, gastronomía propia y un entorno natural que hace parte de sus atractivos. De igual forma, son relevantes por guardar parte de la historia y ser protagonistas del desarrollo del país.
El portal de esta Red indica que Mompox conserva casi intacto el legado arquitectónico y cultural de los pobladores sevillanos que lo habitaron hace cientos de años y gracias a ese estado de conservación, su Centro Histórico fue declarado Monumento Nacional en 1959, hoy Bien de Interés Cultural (BIC).
El portal oficial de turismo Colombia Travel indica que en el pasado esta población fue una de las más importantes del país y era una parada obligada en las expediciones por el río Magdalena, que unían el interior con Cartagena, por lo que conserva importantes aportes históricos, que permiten que en este lugar se viva una experiencia diferente y mágica.
Lo más leído

La arquitectura colonial es uno de sus principales atractivos. Sus edificios, templos y capillas dan cuenta de este aspecto. Las rejas de hierro son características y funcionan como verdaderas filigranas que adornan las puertas y las ventanas de cada una de las construcciones.
Experiencias para no perderse
Algunos planes y experiencias resultan imperdibles en una visita a este pueblo, ubicado en el departamento de Bolívar.
- Recorrido por el centro histórico: Recorrer las calles de Mompox, ya sea caminando o en bicicleta, es una de las mejores formas de apreciar su arquitectura colonial. En este plan es posible conocer sus iglesias, plazas y fachadas históricas. Uno de los puntos para admirar es el Antiguo Mercado, un edificio construido en 1911 que cuenta con elementos ornamentales del arte barroco y que se convirtió en la puerta de entrada de viajeros y de mercaderías. Es el punto de referencia del comercio en este municipio.

- Visitar el Parque Lineal Bosque Santander: Este es considerado un pulmón emblemático de la ciudad. Se trata de un bosque tropical semihúmedo, en el que habitan especies como el mono aullador y diversas aves, algunas de ellas migratorias. Por el río se movilizan canoas anchas con motor, en un recorrido que permite observar aves y reptiles.
- Deleitarse con la gastronomía: En este pueblo los visitantes tienen la posibilidad de degustar ricos platos. Uno de los más reconocidos y aclamados es el ajiaco momposino, una sopa a base de yuca, ají, plátano maduro con carnes de res y cerdo, tanto fresca como salada. También está el bagre a la momposina, que son medallones de bagre en salsa criolla, acompañados de arroz con coco, patacón o palitos de yuca, ensalada verde y jugo de guayaba agria.

- Ir a la Ciénaga de Pijiño: Allí se encuentran varios humedales que se pueden recorrer en canoa. Este sitio es el hogar de una amplia variedad de aves acuáticas y de muchos reptiles. Los angostos canales por los que pasan las canoas fueron moldeados por la comunidad prehispánica zenú. En estos recorridos es posible observar la puesta del sol sobre el río Magdalena, un espectáculo natural que difícilmente se aprecia en otro lugar.
- Conocer sobre la filigrana momposina: La tradición joyera de Mompox se manifiesta en la filigrana, una técnica de orfebrería, que fue pasando de generación en generación desde la época colonial y que combina elementos nativos y europeos. Colombia Travel indica que los orfebres de Mompox confeccionan las más finas piezas de oro y plata de toda la región. En un recorrido es posible conocer cómo trabajan estos artistas y comprar las preciosas joyas que crean directamente en cualquiera de los talleres de esta población.